12 de febrero de 2020
Un modelo de cambio
Transcurría el año 1980 y Carlo DiClemente y James Prochaska se hicieron una pregunta sencilla: ¿Por qué algunos fumadores podían dejar de hacerlo y otros no? Para llegar a una respuesta, entrevistaron a 1,500 fumadores de Rhode Island y Houston durante dos años. Algunos dejaron de participar en los programas para dejar de fumar y otros abandonaron el hábito por su cuenta, así que supieron que el tratamiento en sí no era el motivo.
Llegaron a una respuesta a partir de la primera investigación que llevó adelante DiClemente cuando era un joven estudiante de doctorado, en la cual escuchó a un pequeño grupo de exfumadores describir las diferentes etapas por las que pasaron para dejar el hábito. Por consiguiente, nació el modelo transteórico de cambio de comportamiento, que quizás sea el marco de salud más importante que haya escuchado.
El modelo, llamado comúnmente las Etapas del cambio, propone que cuando las personas quieren cambiar, más allá de cuán diferentes sean y cuánto pueden variar sus objetivos, atraviesan un proceso universal (ver el gráfico a continuación). Si bien el modelo puede usarse para cualquier tipo de transformación, se aplica con mayor frecuencia a cambios relacionados con la salud, como hábitos de ejercicio, uso de tabaco o alcohol, o dieta.
El modelo adquiere mayor relevancia hoy que nunca antes, dicen los médicos, en una era en que muchos de los problemas de salud más inmanejables de nuestro país, como la diabetes, la obesidad y las enfermedades cardíacas, requieren de cambios en el comportamiento, como alimentarse mejor, hacer más ejercicio y dejar de fumar.
"Las etapas del cambio es un modelo sencillo pero poderoso que puede ayudarnos a entender por qué tenemos éxito o no en aplicar cambios en el comportamiento", dijo el Dr. Gregory Harris, un psiquiatra en ejercicio y director médico adjunto de Salud del comportamiento en Blue Cross Blue Shield of Massachusetts. "En mi consultorio, a menudo lo uso para entender dónde se encuentran mis pacientes en las etapas y determinar si están preparados para actuar y cambiar o si necesitan más apoyo de mí para avanzar primero por las etapas".
Sus creadores creen que el modelo ha dado resultados con los años porque se basa en la observación cuidadosa de la experiencia humana.

Carlo DiClemente

James Prochaska
"El modelo surgió de la experiencia de personas comunes, no de experimentos científicos", afirmó Prochaska, profesor de psicología en la Universidad de Rhode Island. "Es intuitivo. Eso es lo que les gusta a las personas".
"El modelo nos ayuda a entendernos a nosotros mismos y nuestro comportamiento", concuerda DiClemente, profesor de psicología en la Universidad del Condado de Maryland Baltimore.
El modelo incluye cinco etapas:
- Contemplación previa: usted no tiene ningún plan de acción para iniciar, detener o modificar un comportamiento dentro de los próximos seis meses y a menudo no se da cuenta cómo su comportamiento actual puede afectar negativamente su salud.
- Contemplación: usted tiene la intención de iniciar un comportamiento saludable o detener uno no saludable en los próximos seis meses. Usted entiende cómo su comportamiento actual puede afectar negativamente su salud y ha comenzado a sopesar las ventajas y desventajas de implementar un cambio.
- Preparación: usted toma la decisión y está preparado para actuar en los próximos 30 días, y cree que el cambio de comportamiento lo ayudará a mejorar su salud.
- Acción: usted ha cambiado su comportamiento en los últimos seis meses, tiene pensado mantenerlo y se encuentra superando desafíos de forma activa para mantener ese cambio.
- Mantenimiento: usted ha mantenido un cambio de comportamiento durante más de seis meses e intenta hacerlo en el futuro mientras trabaja activamente para prevenir una recaída a una etapa anterior.
Una teoría global
Para finalizar, Prochaska comentó que el modelo de etapas de cambio ha sido estudiado en relación a unos 50 comportamientos en 10 países, en nueve idiomas. "Es realmente una teoría global", dice.
Por ejemplo, en un estudio, el modelo se usó para entender las actitudes de adolescentes suecos respecto a la protección solar para ayudar a desarrollar un programa de prevención del cáncer de la piel.
Otro grupo de investigadores demostró cómo el modelo ayudó a trabajadores de telecomunicaciones en el sur de Taiwán a concentrarse en los beneficios del ejercicio en lugar de las barreras.
Un estudio australiano usó el modelo para determinar los tipos de intervenciones para dejar de fumar que podrían ser las más efectivas para los indígenas australianos.
El modelo ha sido usado para ayudar a las personas a modificar comportamientos relacionados con la salud, desde cambios en el estilo de vida cotidiano, como más actividad física y una mejor dieta, hasta problemas más complejos, como uso de drogas, violencia doméstica y trastornos de la alimentación.
"El modelo se sigue aplicando a distintas cosas, y cada vez, entendemos el proceso un poco mejor", afirma DiClemente.
Cuatro grandes y uno más
Quizás lo más importante, Prochaska está usando el modelo para enfocarse en "cuatro grandes comportamientos más uno que dan cuenta de discapacidad, enfermedades crónicas, falta de productividad y muerte prematura en los EE. UU.: alimentación, actividad física, fumar y alcohol, más estrés".
¿Por qué ha sido tan difícil mover la aguja en estos cinco problemas?
No es que los tratamientos no sean efectivos, dicen los creadores. Es que el plazo del tratamiento a menudo no se alinea con el lugar en el que están las personas en las etapas del cambio.
"La mayoría de los tratamientos se enfocan en la acción, pero no así la mayoría de los clientes", dijo DiClemente. "Uno de los principales motivos por el que las personas no están preparadas para cambiar es porque están en las etapas previas a la acción. Si las personas no actúan, el tratamiento no funciona. Ir al gimnasio está bien, pero no se vuelve una acción hasta que va al gimnasio".
DiClemente dijo que la mayoría de las personas también subestima la cantidad de tiempo que se necesita para hacer que un cambio perdure en el tiempo: "Creemos que la acción demora de 3 a 6 meses en convertirse en un patrón. Tiene que volverse parte de su estilo de vida".
Saber dónde están en las etapas puede ayudar a las personas a reconocer cuándo están realmente preparadas para cambiar, identificar lo que las retiene y ayudarlas a mantener el cambio a largo plazo. Pero el hecho de saber no necesariamente facilita la detención de hábitos no saludables que se mantuvieron por mucho tiempo.
Así que, ¿cómo pueden los médicos ayudar a sus pacientes a cambiar?
"Capacitamos a nuestros colegas para que enfaticen la etapa de cambio en la que se encuentra la persona", dijo Prochaska.
"Señalar con el dedo no funciona", dijo DiClemente. "El truco está en ayudar a las personas a descubrir más y más motivos para cambiar".
Con frecuencia, dijo Prochaska, las personas pueden identificar seis o siete motivos para implementar un cambio positivo en su salud. Identificar esos beneficios ayuda a impulsar el cambio. Por eso es que en su libro, ""Changing to Thrive", identifica más que 80 motivos para implementar cambios positivos relacionados con los cuatro grandes más uno.
"Para avanzar desde la contemplación previa hasta la contemplación y la acción, necesitamos ser conscientes de los beneficios, y reconocerlos, que vienen junto con ese cambio", señala.
Mejorar la autocomprensión y la salud
DiClemente y Prochaska han visto que su modelo ayuda a innumerables personas a aumentar su autocomprensión y, a la larga, mejorar su salud.
Entre ellos están los investigadores mismos.
"Sé que ha ayudado al menos una persona", afirmó DiClemente, y explicó que él fumaba mientras él y Prochaska hicieron la primera investigación y usó el modelo para ayudarse a abandonar el hábito 40 años atrás.
Prochaska usó el modelo hace poco para mejorar su dieta y "terminar con mi adicción al azúcar". En el proceso, perdió 10 libras en seis semanas y redujo 2 pulgadas de cintura.
También aprendió una lección que todos deberíamos tomar muy en serio: "nunca es demasiado tarde para cambiar".
¿Le resultó informativo este artículo?
Todo el contenido de Coverage se puede reimprimir gratis.
Lea más aquí.
ANIMACIÓN DE STEPH PAULOVICH CON ILUSTRACIONES DE PABLO STANLEY