9 de septiembre de 2021
"Deseo que pueda respirar"
Coverage se enorgullece de publicar columnas que comparten la perspectiva de médicas afroamericanas pertenecientes a la red de Diva Docs del área metropolitana de Boston. En el artículo de hoy, la Dra. Margee Louisias, alergista e inmunóloga de Brigham and Women's Hospital, además de investigadora en intervenciones de índole comunitaria para reducir las desigualdades raciales, comparte sus reflexiones con la Dra. Philomena Asante, líder de Diva Docs Boston y creadora de la serie Diva Docs para Coverage, que ha sido galardonada con el premio Digital Health Award.
Mi amor por Haití fue lo que me motivó a ser médica. Mis padres son inmigrantes haitianos, así que me crie escuchando cómo era la vida en su país de origen, especialmente en cuanto a la atención médica, que era sumamente necesaria.
A medida que fui creciendo y comencé a hacer investigaciones y estudios en Etiopía, Ghana y Sudáfrica, durante la época en la que cursé estudios universitarios y asistí a la facultad de medicina, comprendí que Haití no era el único país plagado de problemas de infraestructura y desigualdad, y comencé a advertir la relación entre estos inconvenientes y la colonización y globalización.
Durante la residencia, comencé a comprender la magnitud de las desigualdades raciales dentro de Estados Unidos también. Hice la residencia en medicina interna y pediatría en el Mount Sinai Medical Center, cuyas instalaciones abarcan el área del Upper East Side de Manhattan, un vecindario de blancos con ingresos mayoritariamente altos, como así también el vecindario de East Harlem, conformado por afroamericanos y latinos de ingresos mayoritariamente bajos, que además está entre las áreas con mayor prevalencia de asma dentro del estado de Nueva York.
Me enamoré de todo lo relativo a diagnóstico y tratamiento, control del asma y educación de los pacientes.

Comprendí que si me especializaba en alergia e inmunología, podría brindar un tipo de atención especializada y exhaustiva que no podría brindar en el ámbito de la atención primaria. Vi la oportunidad de brindar servicio a las comunidades que necesitaban este tipo de atención; había un acceso muy limitado a alergistas e inmunólogos en el Upper Manhattan y el Bronx. Y a mí me animó la Dra. Anne Maitland, que estaba entre los primeros médicos especialistas afroamericanos que conocí en la residencia y se convirtió en mi mentora.
Gracias a la orientación de la Dra. Maitland, comprendí cuál era el rol de nuestra especialidad al momento de abordar desigualdades, y también entendí que si uno siente verdadera vocación por la labor en pos de la igualdad, existe la posibilidad de darle curso en todas las áreas de la medicina.
¿A qué se dedica un alergista e inmunólogo?
Un alergista e inmunólogo atiende a niños y adultos. Nuestra especialización nos capacita para tratar a personas con afecciones como eccema, asma, alergia ambiental, alergia a los alimentos y medicamentos, alergia a las vacunas, alergia a los insectos y trastornos del sistema inmunitario, como inmunodeficiencias y trastornos de los mastocitos.
En su mayoría, nuestra labor clínica se enfoca en pacientes ambulatorios, pero también trabajamos a nivel interdisciplinario con pacientes hospitalizados. En el Brigham, nuestro servicio de asesoramiento a pacientes hospitalizados es uno de los más concurridos del país. Los alergistas e inmunólogos hacen pruebas cutáneas, pruebas de parche y exámenes con medicamentos para detectar las diferentes alergias. También hacemos procesos de desensibilización, mediante los cuales administramos un medicamento o alimento determinado en dosis graduales para generar una tolerancia temporal al mismo. Por ejemplo, un paciente oncológico puede ser alérgico a la quimioterapia pero lo necesita porque es parte de su plan de tratamiento contra el cáncer. Realmente amo esta parte de mi trabajo, el hecho de poder brindar a un paciente un tratamiento inicial que puede salvarle la vida y al que no podría acceder en circunstancias normales.
Paso mucho tiempo hablando con los pacientes y gran parte de ese tiempo, lo dedico a responder preguntas.
¿Qué es el asma? ¿Cuáles son los síntomas? ¿Qué implica tener esta afección? ¿Cómo funcionan los medicamentos? ¿Tendré efectos secundarios? ¿Qué es la alergia?
Por ejemplo, me tomo el tiempo necesario para explicar las diferencias entre la alergia alimentaria y la intolerancia/sensibilidad a los alimentos. Los pacientes con alergia alimentaria suelen sufrir urticaria, hinchazón, dificultad para respirar, vómitos y una baja de la presión arterial repentina inmediatamente después de consumir ese alimento en particular. Cuando los síntomas son graves, requieren de atención médica inmediata; de lo contrario, la persona puede morir. Por otro lado, las personas que sufren sensibilidad o intolerancia pueden sentirse molestos al consumir ciertos alimentos, como el gluten o la leche, pero no presentan estos síntomas graves.
También dedico tiempo a hablar con mis pacientes sobre el significado del asma. La definición médica implica una broncoconstricción reversible, lo cual significa que una persona tiene síntomas como opresión en el pecho o tos, que mejoran con la administración de albuterol. Pero existe todo un espectro en cuanto a la actividad del asma. La persona puede tener un tipo de asma que se dispara ocasionalmente y que rara vez requiera del uso de albuterol. O puede tener dificultad para respirar a diario y necesitar el inhalador y/o incluso medicamentos inyectables de manera preventiva.
El racismo y el asma
Vemos índices desproporcionadamente altos de asma entre los afroamericanos, como así también índices desproporcionadamente altos de hospitalización y muerte a causa del asma. Esos índices no provienen de la genética o la biología.
El incremento en los índices de asma se debe a décadas de segregación, la denegación sistémica de hipotecas, seguros, inversiones y préstamos en vecindarios con población mayoritariamente afroamericana.
Al no recibir inversiones, muchos de estos vecindarios se convirtieron en islas de calor, zonas en las que se desechan residuos industriales y fueron separadas de las demás áreas por autopistas interestatales, lo cual los expuso a un nivel de polución desproporcionado.
Los datos demuestran que incluso en la actualidad, las comunidades de gente de color están expuestas a mayores concentraciones de contaminación, particularmente de PM2.5, pequeñas partículas que ingresan muy fácilmente en las vías respiratorias bajas. Se cree que los contaminantes tienen un impacto exponencial sobre los alérgenos: pueden afectar el momento en que se libera el polen y la cantidad de polen que se libera, y parecería que intensifican la respuesta inmune a los alérgenos.

Tomar medidas
Los pacientes que están bien informados pueden controlar su propio plan de tratamiento. Hay cinco medidas que puede implementar para la primera consulta con su alergista.
- Prepárese para la consulta. Averigüe si le harán una prueba cutánea y, de ser así, evite tomar antihistamínicos durante al menos tres a siete días antes de la consulta. Averigüe también si sería conveniente suspender cualquiera de sus demás medicamentos habituales, antes de la consulta.
- Informe al médico sobre cualquier alergia que haya tenido en la infancia. Su médico podrá evaluar si usted sigue padeciendo esa alergia o si ya la ha superado. También consulte por alergias que haya podido desarrollar en la edad adulta.
- Si le preocupa algún producto o alimento que le haya podido provocar una erupción o cualquier otra reacción alérgica, llévelo a la consulta para que le tomen una foto a la etiqueta; la lista de ingredientes le ayudará a su médico a evaluar qué puede estarle provocando la alergia.
- Si a usted o a sus hijos les dan epinefrina autoinyectable, pídale a su médico que le explique claramente cuándo y cómo usarla. Cuando una persona está sufriendo una reacción grave severa, la principal causa de muerte es no usar la epinefrina autoinyectable a tiempo. Familiarícese con los síntomas de una reacción alérgica grave: imposibilidad de respirar, la sensación de que se va a desmayar o una inflamación repentina de la cara, la lengua o la garganta. Cuando eso ocurra, aplíquese la epinefrina autoinyectable inmediatamente, llame al 911 o vaya a la sala de emergencia para que le evalúen. Una vez que se aplique la epinefrina autoinyectable, recuerde reponerla.
- Si le preocupan las potenciales reacciones alérgicas a las vacunas contra el COVID, hable con su médico. Estas reacciones son muy poco frecuentes, pero es importante poder recurrir a fuentes confiables para obtener respuestas a sus preguntas. Los alergistas e inmunólogos somos expertos en el sistema inmunológico y sabemos cómo actúan las vacunas y qué efectos secundarios provocan. Si algo le preocupa, no consulte en Google ni busque respuestas en YouTube o Facebook. Consulte a un alergista e inmunólogo. Nos tomaremos el tiempo necesario para explicarle cualquier efecto secundario que pueda causarle inquietud.

Estrategias de la sociedad para abordar las desigualdades
Los desafíos que debemos enfrentar para abordar las desigualdades en la salud son complejos, pero no insuperables. Hay cuatro estrategias principales que resultan exitosas para abordar las desigualdades que experimentan las comunidades marginales de gente de color en lo relativo a casos de asma.




Abordemos los prejuicios en el ámbito de la medicina
El área de la atención médica también juega un rol fundamental para combatir las desigualdades en la atención médica. Por ejemplo, sabemos que los prejuicios implícitos pueden afectar la atención médica y los resultados de salud de muchas maneras. Un estudio examinó la relación entre los prejuicios y la comunicación no verbal en un pabellón ficticio de enfermos terminales y los resultados indicaron que la comunicación no verbal, como por ejemplo, el contacto visual, con pacientes afroamericanos era menor o peor que con pacientes blancos. La falta de comunicación, incluso la no verbal, puede derivar en un menor grado de confianza entre pacientes y médicos.
Una manera de abordar los prejuicios es diversificar nuestro campo. Más médicos provenientes de minorías no solo pueden lograr mejores resultados y optimizar la experiencia de los pacientes de color, sino que además pueden incidir en el modo en que sus colegas blancos interactúan con sus pacientes provenientes de grupos minoritarios. Podemos ofrecer a los médicos blancos más posibilidades para comprender a las comunidades de color.
Podemos incrementar la diversidad en nuestro campo haciendo análisis integrales de las solicitudes de capacitación, en lugar de clasificar a los postulantes exclusivamente por sus puntajes o por el laboratorio en el que trabajaron. Es importante analizar las solicitudes con el objetivo de encontrar características que estén en consonancia con la misión del programa de formación especializada.
También es importante que la diversidad se refleje en los ensayos clínicos que perfilan la atención médica. Necesitamos a pacientes de color que participen de estos ensayos porque sus datos nos permitirán descubrir qué tratamientos derivarán en los mejores resultados para ellos antes de que se lancen al mercado.
Un mensaje de esperanza
Si usted padece de asma o alergia, queremos contarle que hay opciones para ayudarle a sentirse mejor.
Puede que algunos pacientes sientan: "Esta es mi vida. Es normal que tenga síntomas y que mi capacidad para trabajar y hacer ejercicio sea limitada. Es normal vivir así".
Paso mucho tiempo erradicando esa manera de pensar y hablando con mis pacientes sobre un futuro mejor.
Oiga, ¿sabe qué? Quiero que pueda respirar sin problema. Quiero que pueda jugar con sus hijos o hacer ejercicio. Si eres un niño, quiero que puedas jugar. Hay opciones para ayudarle a sentirse mejor, de modo que el asma o la alergia sea solo una pequeña parte de su vida y usted pueda vivir la vida que anhela.
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FOTOS DE LA DRA. MARGEE LOUISIAS Y DE LA DRA. ASANTE, POR FAITH NINIVAGGI.